Cómo trabajamos
Un proceso claro desde el primer contacto.
Cada propiedad es diferente. Primero la conocemos; después definimos el nivel de atención adecuado.

Proceso
Así empieza la relación con MELE.
Conversamos
Antes de proponer nada queremos entender su caso: cómo utiliza la vivienda, cuánto tiempo pasa fuera de la isla y qué le preocupa mientras no está. El servicio se define después.
Visitamos
Conocemos la propiedad sobre el terreno: distribución, particularidades, elementos que requieren seguimiento y estado general. Dos casas parecidas rara vez necesitan la misma supervisión.
Proponemos
Con esa información definimos el alcance, la frecuencia de las visitas, las tareas recurrentes y las necesidades específicas que hayan aparecido. El servicio se adapta a la casa y no al revés.
Organizamos
Dejamos resuelta la parte operativa: accesos, contactos, proveedores con los que ya trabaja, preferencias y protocolos de actuación. Cuando surge algo, sabemos qué hacer y a quién avisar.
Cuidamos
A partir de ahí el trabajo es continuo: supervisar, documentar, coordinar y mantenerle al corriente. Mientras usted está lejos, cuenta con una referencia local que conoce la vivienda y puede intervenir cuando hace falta.
Home & Property Management
Un único interlocutor para coordinar lo que su propiedad necesita.
Las distintas necesidades de la propiedad se coordinan dentro de una misma relación y a través de un único interlocutor local.
Esto nos permite mantener el contexto de la vivienda, coordinar a los profesionales que intervienen y dar continuidad a las gestiones, en lugar de resolver cada necesidad como un encargo aislado.
Conocer las áreas de servicio →Método MELE
Supervisar. Documentar. Coordinar. Verificar. Informar.
La confianza no debería depender solo de una promesa. Usted debe poder saber qué ocurre en su vivienda y qué hemos hecho al respecto. El método convierte la supervisión en algo visible, documentado, verificable y sostenido en el tiempo.
Supervisar
Conocemos el estado real de la propiedad porque vamos a verla. Las revisiones son periódicas y presenciales, no una comprobación a distancia.
Documentar
Las visitas, las incidencias y las actuaciones relevantes quedan registradas, con fotografías cuando ayudan a entender lo que hemos visto.
Coordinar
Cuando hace falta intervenir, organizamos proveedores, mantenimiento y trabajos, y hacemos seguimiento de los trabajos para que cada gestión avance.
Verificar
Encargar un trabajo no equivale a darlo por hecho. Comprobamos el resultado antes de cerrar una gestión.
Informar
Le trasladamos qué ha ocurrido, qué se ha hecho y si queda alguna decisión pendiente de su parte.