Cómo trabajamos

Un proceso claro desde el primer contacto.

Cada propiedad es diferente. Primero la conocemos; después definimos el nivel de atención adecuado.

Reunión con propietarios en una vivienda en Mallorca

Proceso

Así empieza la relación con MELE.

  1. Conversamos

    Antes de proponer nada queremos entender su caso: cómo utiliza la vivienda, cuánto tiempo pasa fuera de la isla y qué le preocupa mientras no está. El servicio se define después.

  2. Visitamos

    Conocemos la propiedad sobre el terreno: distribución, particularidades, elementos que requieren seguimiento y estado general. Dos casas parecidas rara vez necesitan la misma supervisión.

  3. Proponemos

    Con esa información definimos el alcance, la frecuencia de las visitas, las tareas recurrentes y las necesidades específicas que hayan aparecido. El servicio se adapta a la casa y no al revés.

  4. Organizamos

    Dejamos resuelta la parte operativa: accesos, contactos, proveedores con los que ya trabaja, preferencias y protocolos de actuación. Cuando surge algo, sabemos qué hacer y a quién avisar.

  5. Cuidamos

    A partir de ahí el trabajo es continuo: supervisar, documentar, coordinar y mantenerle al corriente. Mientras usted está lejos, cuenta con una referencia local que conoce la vivienda y puede intervenir cuando hace falta.

Home & Property Management

Un único interlocutor para coordinar lo que su propiedad necesita.

Las distintas necesidades de la propiedad se coordinan dentro de una misma relación y a través de un único interlocutor local.

Esto nos permite mantener el contexto de la vivienda, coordinar a los profesionales que intervienen y dar continuidad a las gestiones, en lugar de resolver cada necesidad como un encargo aislado.

Conocer las áreas de servicio →

Método MELE

Supervisar. Documentar. Coordinar. Verificar. Informar.

La confianza no debería depender solo de una promesa. Usted debe poder saber qué ocurre en su vivienda y qué hemos hecho al respecto. El método convierte la supervisión en algo visible, documentado, verificable y sostenido en el tiempo.

  1. Supervisar

    Conocemos el estado real de la propiedad porque vamos a verla. Las revisiones son periódicas y presenciales, no una comprobación a distancia.

  2. Documentar

    Las visitas, las incidencias y las actuaciones relevantes quedan registradas, con fotografías cuando ayudan a entender lo que hemos visto.

  3. Coordinar

    Cuando hace falta intervenir, organizamos proveedores, mantenimiento y trabajos, y hacemos seguimiento de los trabajos para que cada gestión avance.

  4. Verificar

    Encargar un trabajo no equivale a darlo por hecho. Comprobamos el resultado antes de cerrar una gestión.

  5. Informar

    Le trasladamos qué ha ocurrido, qué se ha hecho y si queda alguna decisión pendiente de su parte.

Empecemos por conocer su propiedad.

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